Fija
tu mirada en el punto verde del centro. Nota que los puntos
amarillos desaparecen, ya sea uno, dos o los tres al mismo
tiempo. En realidad, los puntos amarillos nunca dejan
de verse, ¡en serio!. Puedes
hacer que vaya más rápido o despacio con
los botones direccionales. Con la ceguera inducida por
movimiento todo desaparece, aunque la velocidad sea muy
lenta.
Para
verlos de nuevo, no falta más que parpadear o mover
la mirada.